Felices vacaciones

Antes de empezar quiero aclarar algo: no padezco depresión, pero en diagnósticos previos han aparecido rasgos de personalidad. No es algo ajeno a mí. Gente de mi entorno la padece. Y tiene muchas maneras de expresarse: apatía, abstracción, desgana, silencio, etc.

Según las investigaciones de la fiscalía francesa sobre el vuelo de Germanwings donde murieron 150 personas, uno de los pilotos posiblemente estrelló el avión inducido por su quebrado estado mental dada su prolongada depresión que ocultó a la compañía aérea para la que trabajaba.

En las próximas semanas, al menos hasta la siguiente nueva catástrofe que nos llevará al fin de los días dictaminada por los medios generalistas, se va a hablar de depresión. De cómo es lo más grave que le puede pasar a un ser humano, o es un simple enfurruñamiento fingido por vagos y maleantes (similar a la lógica de la cristiandad que en los pecados capitales la consideraban una manifestación de la pereza). Se insistirá en su gravedad, reforzará la idea de que quien la padezca es alguien peligroso en vez de ofrecer ayudas (medidas del Ministerio de Sanidad que garanticen la calidad de tratamientos en cuanto a trastornos mentales en la Seguridad Social, o incluso un teléfono de emergencias habilitado por el gobierno de acceso gratuito). Se calificará como mal oculto que destruye nuestra sociedad y la mente de los más débiles, y al mismo tiempo perpetuando los mismos hábitos que la provocan.

Esto es alarmismo. Histeria y pánico baratos para la fácil captación de espectadores y la venta rápida de espacios publicitarios y “patrocinios”. No puedo, ni quiero, obligar a la gente a tener una manera de pensar. Pero sí puedo sugerir: ten un poco de entereza. Si crees que alguien cercano padece este, u otros problemas mentales, pregunta con un poco de paciencia y comprensión. O como mínimo si no te interesa recordar que no todo es jijijaja ten respeto y piensa que tu manera de vivir y pensar no es la única que existe. Criticar no disipa el problema. Insultar no ayuda. Aislar empeora todo.

Y recuerda: si crees sin dudar, y sin consultar fuentes alternativas, cualquier información de los medios de comunicación estás cayendo en su juego. El de no pensar. El de cagarla con todo el equipo.

El de ser un mierda.

Felices vacaciones para todos.

2 comentarios en “Felices vacaciones

  1. No se hasta que punto se puede culpar a la depresión de los males de la sociedad, cuando probablemente la raíz de muchos trastornos depresivos pueden estar en el propio sistema, que es una gran fábrica de frustración y de gentes perdidas. Sería lo contrario a intentar armonizar los condicionantes de los trastornos depresivos, o echar la culpa al depresivo de tener una “enfermedad mental”, que está muy lejos de la locura…

    Jamás pensaría en estrellar un avión o en suicidarme, pero el tipo este no me parece un “Breivik”, tampoco me gustaría faltar el respeto de las familias de los fallecidos calificándole de “víctima”, pero… su historia tal y como la relatan los medios no deja de parecer trágica pese a que le saquen con cara de loco.

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