The Newsroom: Boston

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En la inmensidad de un país donde los mejores medios de comunicación están fuera de la televisión en abierto, The Newsroom representa otro mazazo más. Desde la ficción durante su recorrido analiza la elaboración de noticias siguiendo acontecimientos reales como contexto y presenta dilemas morales sobre la necesidad de informar, la de vender, y el componente emocional que guía ambos. Don Quijotes de la televisión contra los intereses corporativos que gobiernan.

En la realidad, los presentadores de telediarios aparecen en anuncios publicitarios prostituyendo la poca credibilidad que les queda desde principios de siglo. Este último detalle podría quedarse en una queja sin importancia, en otro comentario cuyas respuestas irían desde el simple “qué siniestro es que pienses eso” hasta “¿por qué hablar de ese tema? A nadie le importa, estamos de fiesta”.

Que os jodan.

Desde que tenemos más medios, fuentes, y comunicaciones. Desde los putos comienzos principios de siglo hemos dejado de tragar por tragar por mera inercia. Desde la caída de CNN+, y la disipación de Gabilondo, el panorama informativo de este país bordea la muerte cerebral. Cualquier mañana, cualquier tarde, cualquier noche y desde cualquier canal en los telediarios veo errores de elaboración, uso abusivo de música para condicionar subconscientemente la receptividad del espectador, noticias que directamente bordean la publicidad encubierta, patrocinios (en canales públicos y privados), destrucción de la imagen pública de cientos de personas con la excusa de la libertad informativa por bandera, frivolidad, etc.

Lo malo de una persona como yo es que mi memoria selectiva me lleva a lugares que me gustaría olvidar. Uno de ellos es la cobertura que hizo el antiguamente ilustre y respetado Lorenzo Milá (1. antiguo presentador de La2 Noticias; 2. presentador del Telediario de La 1 durante el gobierno de Zapatero; 3. corresponsal en Nueva York en la actualidad) sobre el asesinato del presidente Lincoln. Describiendo el lugar y la cronología de los hechos dijo, parafraseando, “Booth dijo ‘algo’ y después disparó”.

Algo. Algo. ALGO. JODER. HAZ TU TRABAJO.

La frase es Sic semper Tyrannis (Así siempre con los tiranos). Atribuida a Bruto y oída por César antes de morir asesinado.

Algo. ¿Es mucho pedir un poco de profesionalidad?, ¿pasión?, ¿un mínimo de DECENCIA TENIENDO EN CUENTA DE QUE TODOS LOS CONTRIBUYENTES PAGAMOS VUESTROS PUTOS SUELDOS? JODER. Que los medios privados vendan su moral al mayor postor me da exactamente igual, es previsible y hasta aceptado, pero que la televisión pública no sea capaz de tener un mínimo de calidad pasa el límite.

A partir de la cobertura del Algo, no hubo vuelta atrás. Antes había tenido que mirar fuera para descubrir información más elaborada y diversa. Sea a través de la ficción o la realidad. Durante el alzamiento civil en Egipto seguí la señal de streaming de Al Jazeera, las retransmisiones por radio de la BBC, y los boletines informativos de AP y Reuters, por ejemplo. Después de ese algo no quise volver a saber nada.

Mierda. Incluso en la época de Aznar, la que tanto os gusta recordar con lo de Urdaci y su C-C-O-O, los grandes programas de investigación seguían existiendo y teniendo éxito. Ahora habéis pasado a idolatrar a presentadores de respuesta fácil preparadísima por un equipo de profesionales invisibles que nunca conoceréis (y que si lo hicieseis los olvidaríais a propósito con tal de mantener ese tótem ahí arriba) y editores tramposos (porque cuanto más estudias a los medios más detectas recursos y técnicas de edición/producción/realización, y por tanto huecos en los que informar parcialmente), por no hablar de la aceptación a nivel nacional de que DOS canales privados estén respaldando abiertamente a un partido político y nadie monte un escándalo.

Eso sí, cuando se trata de la derecha la ira asciende y el derecho a la libertad de expresión desaparece. Sé que con este discurso parezco lo que algunos débiles mentales calificarían como fascista sin molestarse lo más mínimo a conocerme, o preguntarme mi ideología. No voy a usar mi ideario político como escudo o forma de identificarme. Nunca lo he hecho, ni necesitado, y ya estoy muy mayor para hacerlo. Lo que sí digo es lo siguiente: 1. Independientemente del sexo/orientación sexual/raza/grado de discapacidad/posicionamiento político/religión todos somos igual de insignificantes y no hay nadie que por las circunstancias y rasgos característicos anteriormente enumerados pueda estar por encima de otros a nivel judicial, moral, y social. La igualdad es así, lo siento mucho. 2. La diversidad de fuentes de información provee más puntos de vista, conexiones, detalles, e incluso el cuestionamiento de la propia realidad y/o de la manera que es presentada/vendida. Ver/usar/consumir un único medio como fuente de noticias es una muestra clara de debilidad mental y todo aquel que lo haga pierde desde la primera casilla su credibilidad. Fin. Suerte la próxima vez.

Pero pongo las noticias porque no vivo sólo y por mero recordatorio a lo que la gente sin interés por contrastar información, o leyendo prensa gratuita, o ciertas ediciones digitales de medios nacionales, consume conforme cada día.

Pero no todo el mundo sabe inglés, Víctor. Jódete. Estamos en 2014, el puto Siglo XXI. No vivimos solos y personalmente paso de quedarme al final de la cadena alimenticia por vivir en un país donde tener cierto grado de curiosidad es un crimen capital. Por despertarse queriendo aprender/compartir cosas nuevas, sin por ello convertirme en alguien moralmente superior sino en un individuo que busca formar una comunidad de gente que se aporte cosas los unos a los otros. No es inteligencia, es curiosidad. Es memoria y capacidad receptiva. Es entusiasmo y las cenizas de la poca inocencia que se pierde día tras día.

Pero estoy desviándome del tema.

Cuando el sentimiento de inferioridad de otros muchos elabora y prepara etiquetas sin tener ni puta idea de lo que ve, todos perdemos algo. Por eso los mejores programas están desapareciendo. Por eso la mayoría del tiempo aquellos que intentan intentan realizar una buena labor son descartados por ser demasiado complejos o colega, es k se ralla muxo la kbeza. Mucha gente quiere y busca comodidad, lugares comunes, noticias felices/inofensivas. Instantaneidad. Imágenes, videos y música. Lo comprendo, y nunca lo respetaré. Las noticias reales requieren tiempo, enlaces, metodología, moral. Concretamente en el episodio de hoy se ha repasado el papel de twitter/Reddit en la identificación de los sospechosos de los atentados de Boston y de cómo marcaron objetivos incorrectos haciendo gran daño a las familias de gente inocente. Old Media vs. New Media; Internet nos liberará a todos; La ausencia de grupos de presión y publicidad nos dará la objetividad y la verdad. Creo tanto en estas afirmaciones como en las de aquellos que a principios del siglo XX creían que la invención del cinematógrafo haría desaparecer el resto de medios de comunicación.

Creo que con o sin presiones externas las normas metodológicas deben sobrevivir. Que la ausencia de identidad confirmada anula cualquier credibilidad como fuente. Que un usuario anónimo no es un profeta por recibir un millar de comentarios de aprobación por completos desconocidos.

Esta serie es una obra de fe sobre cómo todos los que tengan un talento adecuado para cumplir una tarea mayor deben vivir por y para ello. Que unos pocos pierdan parte de su vida en pro del bien para millones. Que la superación de las barreras no quita grandes sacrificios. Y que no importa de dónde provengas, ni de la cantidad de errores que hayas cometido, para poder aprender y con suerte destacar. No hay fórmulas para la sabiduría, el éxito, o incluso el bien. Sólo tenemos códigos éticos y metodológicos y perseverancia.

Los primeros deberían ser incrustados en la mente de cualquier recién nacido, la segundo ya es de cosecha propia. Y no hablemos del talento.

Pero al final de todos los esfuerzos, sacrificios, y estándares morales y de calidad, lo que importa son simples cifras y cheques intercambiados entre grandes corporaciones, políticos, y empleados sobreexplotados. Segmentos digeridos con la misma facilidad que hamburguesas de un euro.

The Newsroom ha vuelto. Tercera temporada de la serie creada por Aaron Sorkin para HBO.

Quedan cinco capítulos para el fin de la serie.

Ahora podéis continuar viendo las series que dominan la programación mundial, la mayoría mediocres. Que aproveche.

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