Open Windows (2014, Nacho Vigalondo)

No tengo mucho tiempo. Los supervivientes de mi unidad están golpeando contra la puerta de la sala donde estoy encerrado. No creo que salga vivo de esta, son demasiados.  Y yo estoy sólo.

Hay ocasiones en las que tenemos suerte. Desde la Oficina de Recuperación Cultural intentamos obtener fragmentos de manifestaciones y expresiones del pasado. Mapear qué hubo antes del Gran Borrado. Buscar elementos que puedan hacer que se repita la peor catástrofe jamás ocurrida a la humanidad. Por la humanidad. Y eliminarlos.
Manipular a millones de personas. Convertirles en seres frenéticos, hiptonizados, manipulados. Primero engañas, luego distraes, y al final dominas.
La idea nunca ha sido nueva: ¿conseguir doblegar la voluntad de nuestros semejantes? Chamanes, líderes religiosos, gurús, multinacionales, dictadores… Nombra cualquier persona con poder y te diré qué método era su preferido.
En las excavaciones de las Islas New Midway encontramos un objeto de dimensiones reducidas (12x10x5cm) que contenía 500 terabytes de documentos audiovisuales. Los clasificamos según formato, extensión y temática. Inmediatamente nos llamó la atención un archivo proveniente de las primeras décadas del presente siglo: una película llamada Open Windows. Al principio mi unidad y yo estábamos asustados. Las sospechas de que se trata de material tabú se confirmaron al obtener información sobre su autor: un director llamado Nacho Vigalondo, que jamás abandonaría el género durante su carrera (Los cronocrímenes, Extraterrestre, etc.).
De vivir aún, se consideraría un criminal de guerra y terrorista ideológico.
La historia trata sobre Nick Chambers (identificado a través de la base de datos como Elijah Wood), un individuo de cuestionable moral que en un acceso de ira acepta ser involucrado en el acoso y posterior secuestro de su ídolo: la actriz Jill Goddard (Sasha Grey, ex estrella pornográfica). Antes de que los de mi unidad nos empezásemos a matar entre nosotros, unos pocos de ellos buscaron videos suyos.
¿Qué? Por ahora no es ilegal. Tú habrías hecho lo mismo.
En Open Windows nunca salimos de la pantalla de un ordenador. Nunca se pierde la idea de follar, o de joder, como motivación principal. No tenemos ocasión de distanciarnos de la trama ni poder apartar la mirada. Nunca dejamos de tirar del hilo en búsqueda de la verdad, sea al precio que toque. Sentados e inmóviles miramos con asombro este atentado terrorista tecnológico, y desde las pantallas de nuestros terminales resulta espeluznante.
Los diálogos son funcionales, haciendo que las acciones dicten la historia y marquen a sus personajes. El contexto y la atmósfera con doble función: unas veces servir de caja de juguetes agitada y lanzada con nosotros dentro sin posibilidad de salir, otras ser una cuidadosa maqueta de ingeniería narrativa tramposa pero estimulante que nunca se detiene.
Creo que esa era la idea original: la antigua internet como gran campo de juegos donde maltratar juguetes a tu antojo, siendo estas personas reales con sus propias vidas. ¿Con cuál intención? No debo decir cuál, que quien reciba esta transmisión lo descubra por sí mismo. No hay pausas, no hay piedad, ni compasión, ni tonterías. No debe, ni puede, ser así. Estamos en un viaje sólo de ida a una poderosa mente cuya maldad se expresa en nombre de un bien común.
En la fecha que me encuentro es casi un documental. Me explico: antes del Gran Borrado la miniaturización de componentes informáticos fue de la mano del abaratamiento y extensión de redes de transmisión de gran velocidad. Los implantes dejaron de ser un artículo de lujo y pasaron a ser regla de cada día. Con cada nueva regeneración tecnológica llegan nuevos marcos legales. Y nuevas clases de crímenes. ¿Te va sonando de algo?
El Gran Borrado no es más que un atentado múltiple contra centrales sensoriales tecnológicas que derivó en el pirateo de las funciones neuronales de un sexto de la población mundial. Sus implantes y rasgos electrónicos fueron externamente manipulados instalando una única directiva: matar. Cuando pudimos detener la locura, ya era demasiado tarde.
No eran los asesinos anónimos con cuchillos corriendo por tus calles los que más daño hicieron, sino los grandes ejecutivos corporativos que eliminaron bases de datos económicas. Los potentados locales con armamento de precisión y largo alcance. Los que tuvieron a enclaves energéticos vulnerables cuyo sabotaje y destrucción sepultó a millones. Los líderes mundiales con acceso a arsenales nucleares.
La función de la Oficina de Recuperación Cultural es buscar bancos de datos susceptibles de ser aprovechados por el Nuevo Estado para su beneficio. Cribamos lo que se considera subversivo o inapropiado para la sociedad según nos dicten Nuestros Superiores. Hemos hecho de la tecnología un elemento diferenciador. Nosotros estamos arriba procesando, purgando y transmitiendo. El resto sólo recibe y obedece.
Contamos con los medios de atomizar información y esparcirla en los terminales de los ciudadanos bajo nuestro propio criterio y sin resistencia. Somos brazos ejecutores culturales, profetas a sueldo de nuestra propia ciudad, represores puerta con puerta.
Eso se acabó. Al terminar de ver el documento Open Windows los miembros de mi unidad y yo entramos en una gran discusión: ¿y si no tiene razón de ser lo que hacemos? Cultura es cultura, ficción es ficción, y la tecnología es lo que queramos que sea. Estamos cerca de generar maravillas técnicas que permitan alcanzar la inmortalidad, y en lugar de eso ejecutamos a pobres diablos por acceder a informaciones peligrosas. Sin que sepan nunca por qué, ni nosotros tampoco.
El miedo a la innovación es lo que ha llevado a hacer siempre lo mismo. Otros sostienen que así es cómo debe ser, porque lleva al orden. Y a la seguridad, y a la estabilidad. No se dicen muchas cosas más antes de que los proyectiles de nuestras armas desvanezcan los cuerpos de nuestra unidad. Volvemos al principio: es aquí donde resisto cuanto puedo encerrado y preparando mi último asedio.
Mientras grabo esta transmisión una docena de ejecutables transcribe a todos los formatos de los que dispongo y traduce este contenido a cientos de idiomas. He comenzado a esparcir indiscriminadamente este documento y otros de la misma temática. Descentralizo esta información y convierto cada pequeño terminal anónimo en un anomalía sistémica. Es hora de dejar de temer por temer y aprender de nuestros errores. Este género que ahora tememos que en su tiempo fue llamado ciencia ficción…
Incluso en los últimos instantes se me traban esas dos palabras. El gran tabú y terror, que no es más que el sueño del ayer visto desde hoy usado para entretener y estimular. Esas dos palabras por sí solas garantizan una sentencia inmediata. En caso de captura o asesinato he programado mis sistemas y herramientas para que en el momento de mi muerte conviertan la energía de mi cuerpo en información transmitible. En el pasado sólo quemaban carne y tejidos en ceniza inservible. Oh, no. La puerta cede. Estoy jodido. ¿Puedo permitirme una última concesión antes de que muera intentando matar a mis antiguos aliados?
Mejor así, gracias. Hoy la muerte tiene significado.
Nos vemos en el otro lado.
Jack Zarathrusta.
Agente 0657AE310.
Nuevo Estado.
Sección Pacífico Sur.

 

Open-Windows-Poster-01

Open-Windows-Poster-03

Open-Windows-Poster-04 Open-Windows-Poster-02

Director y guionista: Nacho Vigalondo con la colaboración en guión de Daniel Mas. Productores: Belén Atienza, Mercedes Gamero, Enrique López Lavigne. Productores ejecutivos: Garrett Basch, Pau Brunet, Ricardo García Arrojo, Nahikari Ipiña, Daniel Noah, Josh C. Waller, Elijah Wood. Fotografía: Jon D. Domínguez. Música de Jorge Magaz. España, EEUU, Francia. 100 minutos. Apaches Entertainment, Atresmedia Cine, La Panda, Sayaka Producciones Audiovisuales, SpectreVision, Wild Bunch, EITB, Canal +.
Intérpretes: Sasha Grey, Elijah Wood, Neil Maskell, Nacho Vigalondo, Adam Quintero, Iván González, Brian Elder, Rachel Arieff, Jake Klamburg.
No recomendada para menores de doce años. Fecha de estreno: 4 de Julio.
Más información sobre la banda sonora de Jorge Magaz aquí.
Facebook oficialTwitter oficial.

 

Un comentario en “Open Windows (2014, Nacho Vigalondo)

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s