Adictos al odio

Volvía a casa en Metro de la facultad cuando un señor mayor (unos cincuenta años, vestido con chaqueta, camiseta y vaqueros) ha empezado a fumarse un puro. Varios pasajeros le han pedido que lo apague, a lo que ha respondido con insultos y provocaciones retando a que llamasen a la policía o la seguridad. Tras varias paradas recorridas se ha bajado en una confluida estación donde los controles de seguridad suelen ser regulares y estrictos. Llevaba apagado el puro. Ni rastro de altanería y agresividad. Nada.

Creo que no se me ocurre mejor analogía que explicar la situación presente con Loba Roja. Sentenciada a un año de cárcel y siete años de inhabilitación por enaltecimiento al terrorismo vía twitter. En sólo cinco minutos de búsqueda vía google podéis encontrar su nombre completo, currículum, dirección, fotos personales, perfiles de varias redes sociales (aún abiertos), etc. Por qué no.

Esto es lo que ocurre cuando ideologías que en tiempos donde aún había grandes imperios coloniales, compañías esclavistas, trabajadores infantiles y mujeres sin derecho a voto se intentan aplicar en la actualidad sin mesura alguna. Es lo que sucede al formar una personalidad a base de fragmentos, clichés, eslóganes, piedras y violencia descontextualizada. Donde la frontera de las ideas termina con las de uno propio y se niega a sí mismo el derecho fundamental, y al mismo tiempo deber, de aprender y progresar a través de otros. Ideología y retórica vacías por oposición. Odio, frivolidad aleatoria con los patrones de un Trastorno de Personalidad Límite, vergüenza, a veces envidia, y autoodio.

Estos son los logros y directrices de cualquier adicto al odio. No os embaléis, la política es una mera excusa para encauzar estas y otras actitudes. Selecciona a tus héroes, dogmas y a los cabrones de turno que tendrás que dilapidar para poder tener discurso, y a la calle. Filosofía Fisher Price disfrazada de excepcionalismo dialéctico. Zurraspas mentales y desagradables propias de épocas con índices de analfabetismo más altos.

Veréis, yo me muevo con gente así. Conozco a personas de esta clase. Escucho y a veces participo en lo que dicen y cuentan. Y suele ser un carrusel de chascarrillos, verdades sin confirmar, sangre, chanza y tontería que no llena, repercute en lo importante, o cambia nada. El odio es atrayente, no lo puedo negar, pero como cualquier droga/mujer/afición/etc. en exceso cansa, aletarga y destruye por dentro. Y lo que hoy es una leve queja fácil de solucionar mirando a otro lado, o forzando cambios de temas y/o planes, quizá se transforme en pura ansiedad o hastío. Haced vuestras putas apuestas.

Es un carácter sintomático que internet sólo ha potenciado exponencialmente como una plaga o un virus sin cura o tratamiento posible. Y en el fondo es otro de los motivos para temer cada vez más que nuestra generación se quede en un puñado de personas que desaprovecharon oportunidades. Que prefirieron distraerse y destruirse unos a otros de estas y otras maneras por mera inercia o estrechez de mente. Como un pobre diablo con la líbido por las nubes ante el ser más espectacular jamás creado, y además dispuesto a hacer cualquier cosa, que decide únicamente tocar con timidez y vergüenza para después salir corriendo envuelto en lágrimas y confusión.

Cuando alguien dice que nos niegan oportunidades por estadística suele tener razón, es cierto. Por otra parte; alguien víctima de distracciones así ve posibles rutas y caminos nuevos, como puertas entreabiertas a nuevas posibilidades, decide follarse la puerta, pintarla, vomitar sobre ella, quemar todo, lanzar las cenizas a sus amigos y cómplices, y después comerse los restos.

Y despierta al día siguiente pensando entonces lo injusto que es el mundo y lo mal que le trata el destino, o el Estado, para volver a repetir el proceso. Sin aprender ni cambiar nada. Y así vamos.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s